¿Tu casa es de esas que parece que el sol olvidó? No te preocupes, no tienes que resignarte a tener rincones apagados y sin vida. Existen plantas que no solo sobreviven, sino que se lucen con poca luz. ¿Quieres saber cuáles son? Aquí te dejo opciones que van más allá del típico poto o la lengua de suegra para que tu hogar tenga ese toque fresco y natural que tanto te gusta.
Plantas que brillan en espacios con poca luz y te alegran el día
Casi siempre pensamos en el poto o la sansevieria cuando mencionamos plantas para lugares oscuros, pero la realidad es que estos seres verdes son mucho más variados. En pisos interiores, bajos o recibidores donde el sol es un invitado raro, acertar con la planta adecuada es la clave para no verlas languidecer. ¿Sabías que la fotosíntesis necesita su dosis de luz, aunque sea indirecta, para que las plantas se mantengan sanas?
La cuna de Moisés: belleza y purificación en un solo gesto
La cuna de Moisés, o Spathiphyllum, tiene hojas verdes intensas y un brillo casi esmaltado que enamora a primera vista. Se adaptan fenomenal a la luz indirecta y, con un poco de suerte, puede regalarte flores blancas delicadas que alegran el ambiente. Además, es una de las plantas más recomendadas para purificar el aire, una aliada perfecta para esos rincones con poca luz donde buscas frescura y un aire más limpio.
Otras plantas ideales para casas con poca luz: cuidados y trucos
Si te preguntas qué otras plantas pueden resistir sin que el sol les dé la espalda, aquí tienes unas joyas que no suelen salir en las fotos de revistas pero que llenan de vida esos espacios sombríos.
Marantas: color y frescura que no pasan desapercibidos
Las marantas tienen unas hojas ovaladas con vetas rosadas y centros en varios tonos de verde que parecen pintadas a mano. Pero ojo, pedirán cariño: necesitan riego frecuente y agua sin cloro para prosperar. No es querer complicarte, sino darles lo que piden para que luzcan ese dinamismo que transformará cualquier recibidor oscuro.
Helechos: el toque clásico que nunca falla
Si recuerdas la casa de tu abuela, seguro que los helechos en patios y galerías le daban vida. Estos niños son perfectos para zonas con poca luz y humedad. Les encanta que los pulverices con agua, así se sienten en su ambiente y crecen felices, aportando esa frescura que uno asocia con hogar acogedor.
Zamioculca: belleza sin complicaciones
Para quien quiere un aliado sin mucho esfuerzo, la zamioculca es ideal. Sus hojas firmes y brillantes llenan de elegancia recibidores o zonas de paso con muy poca luz. Además, aguanta bien la sequía y no necesita riegos constantes. ¿Quieres algo bonito sin enredarte? – esta planta es la respuesta.
Hoyas: la planta cera que enamora
Si tienes un espacio con poca luz pero quieres algo diferente, las hoyas lucen. Sus hojas gruesas y cerosas, a veces con motitas blancas, mantienen un aire fresco. Eso sí, el aroma dulce que desprenden al florecer, parecido a la vainilla, necesitará un poco de luz indirecta para animarse a salir. Pero su follaje ya es un regalo visual que merece la pena.
Hiedra inglesa: el encanto trepador
Apostar por una planta trepadora capaz de adaptarse a la oscuridad es el sueño decorativo para muchos. La hiedra inglesa no decepciona: crece rápido, necesita poco cuidado y te permite crear figuras verticales con un aire clásico, ideal para recibidores o rincones que quieras transformar sin complicaciones.
Cómo cuidar tus plantas en espacios con poca luz: consejos prácticos
Es cierto que en viviendas urbanas con orientación complicada la luz natural es limitada. Pero con estos consejos, tus plantas estarán felices:
- Riega según la necesidad de cada planta; no todas piden lo mismo, y un exceso puede ser peor que la falta.
- Evita el agua con cloro para especies sensibles como las marantas—agua filtrada o reposada es ideal.
- Pulveriza agua regularmente para helechos y plantas que aman la humedad.
- Coloca tus plantas en zonas donde reciban luz indirecta, ni más ni menos, porque sin ella se resignan.
- Mima tu planta con paciencia. Algunas crecen lento en estas condiciones, pero se adaptan y te recompensan con vida y color.
¿Quieres un extra? Combina diferentes plantas en maceteros decorativos y juega con sus formas y alturas. Así creas un rincón verde que parece salido de un jardín secreto. ¿A que así da gustito mirar esos espacios olvidados?