Sergio Durán, interiorista: «Nunca pongas una puerta en la ducha. Con este metro y medio de cristal es más que necesario para que el agua no salpique»

Sergio Durán, con sus dos décadas diseñando interiores en hoteles y residencias de lujo, tiene claro un consejo que cambiará tu baño para siempre. Si estás pensando en renovar tu ducha, olvídate de las puertas: un simple panel de cristal de un metro y medio es todo lo que necesitas para mantener el agua donde debe estar.

Por qué evitar puertas en la ducha y apostar por un metro y medio de cristal

¿Te has fijado en lo molesto que resulta limpiar las puertas de la ducha? Se acumulan residuos, las bisagras se oxidan y, al final, el baño parece siempre hecho un desastre. Sergio Durán, interiorista de renombre, lo tiene claro: no pongas puerta en la ducha. La solución es simple y elegante: un panel fijo de cristal de alrededor de un metro y medio que cumple su función sin complicaciones.

Este cristal actúa como una barrera eficaz, evitando que el agua salpique por fuera y al mismo tiempo da sensación de amplitud. Lo que más me gusta de esta técnica, que he visto aplicar muchas veces, es que facilita la limpieza y evita la sensación de espacio cerrado que traen las puertas.

Cómo instalar un panel de cristal sin puertas paso a paso

Si te animas a probar este truco, aquí tienes lo que necesitas hacer para que quede perfecto.

  1. Medir bien el espacio. Toma el ancho de la ducha y asegúrate de que los 150 cm de cristal cubren la zona sin estorbar el paso.
  2. Elegir un cristal templado de buena calidad. Es más resistente y seguro, ideal para baños.
  3. Fijar el panel al suelo y a la pared. Los perfiles deben ser discretos, pero bien instalados para evitar fugas.
  4. Sellar bordes con silicona transparente. Así te aseguras que el agua no se escape.
  5. Colocar un buen sistema de drenaje en el suelo para que el agua se evacúe correctamente.

Listo, ya tienes una ducha práctica, moderna y fácil de limpiar.

Ventajas que ni te imaginas de olvidarte de la puerta en la ducha

Deja que te cuente por qué digo que el metro y medio de cristal es más que necesario y no vas a querer volver atrás:

  • Menos mantenimiento: Nada de bisagras o rieles donde se acumule suciedad.
  • Más luz y sensación de espacio: El cristal transparente amplía visualmente el baño.
  • Facilidad para limpiar: Con un simple paño y un poco de vinagre sale el agua sin manchas.
  • Seguridad: Los cristales templados son resistentes y menos propensos a romperse.
  • Estética cuidada: Da un toque de diseño contemporáneo que nunca pasa de moda.

Yo recuerdo en uno de los hoteles donde trabajaba, cómo un cambio así alegró a huéspedes y limpiadores por igual. Un baño limpio y luminoso es carta de presentación que halaga.

Un consejo extra para que la ducha brille siempre

Si te preocupa la acumulación de cal en el cristal, un truco casero que me enseñó mi abuela para dejarlo impecable es frotar con una mezcla de vinagre y bicarbonato una vez a la semana. Luego aclarar con agua fría y secar con un paño suave. ¡Olvídate de los productos químicos agresivos y que fastidian tu piel!

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